
Existen, en
Lanzarote, gran variedad de atractivos turísticos de visita casi obligada si se quiere disfrutar de esta tierra y enriquecerse en el camino. La oferta de ocio cultural está estructurada en siete puntos de indescriptible atractivo:
Los Centros de Arte, Cultura y Turismo del Cabildo de Lanzarote. Un conjunto de hitos paisajísticos, costumbristas y naturales cuya visita nunca defrauda. Todos ellos guardan impresa la inconfundible huella del genial artista
César Manrique.
En el norte
Los Jameos del Agua y
La Cueva de los Verdes conjugan inusitados vericuetos volcánicos con el arte más exquisito integrado en un contorno de colores y exturas. Continuando el camino, en la punta mas septentrional está ubicado el
Mirador del Río, una construcción privilegiada que permite una vista holgada del
Archipiélago Chinijo.
No puede uno de dejar de descender hacia el sur, donde un clima benévolo permite realizar uno de los recorrido más asombrosos que puedan hacerse en este planeta: la visita a las
Montañas del Fuego.
El Parque Nacional de Timanfaya es un monumento a la inmensidad volcánica de la que surgió la isla.
Aún quedarán citas a las que acudir, como el ineludible encuentro con el pasado de un pueblo que convirtió la aridez en riqueza: lo encontraremos
La Casa del Campesino; o en inauditos paisajes agrícolas y vegetales como
El Jardín de Cactus o
La Geria.
El Castillo de San José, remoto vestigio de una historia de conquistas, alberga en sus salas piezas de arte moderno que nos ayudarána regresar a un presente del que es fácil escapar recorriendo la isla de Lanzarote.