
Antigua capital de la isla, hoy lo es
Arrecife, posee atributos suficientes para fascinar a quien la visita. Sus pueblos tienen una personalidad marcad y los accidentes naturales sobre los que está acentada escenifican los sucesos que marcaron la
historia de Lanzarote
Junto al mar encontramos
Costa Teguise, zona turística por exelencia, cuyo desarrollo se ha venido materilizando en términos de racionalidad y servicio cualificado. Posee una de las mejores
playas de Lanzarote, cono son
playa Bastián o la
playa de las cucharas, este última es uno de los mejpres lugares para la práctica del
windsurf.
La capita, La Villa de Teguise, único conjunto histórico artístico de la isla, es un núcleo señorial, empedrado y altivo y de exquisita
arquitectura tradicional, en la que se celebra cada domingo el mercado más singular y variopinto que podamos imaginar, aderezado con
lucha canaria, bailes regionales y música tradicional en vivo.
Famara, al oeste, con su risco protector es uno de los rincones con más embrujo de la isla.
La playa de Famara, de los olas feroces, se extiende bajo el
Risco de Famara, para deleite de los amantes de los deportes acúaticos que cada día se dan citra en la costa, como el
surf y el
flysurf.
A
Teguise pertenece el
Archipielago Chinijo, grupo de islotes formado por
La Graciosa,
Alegranza y
Montaña Clara, junto con el
Roque del Este y el
Roque de Oeste. A tan solo veinte minutos de Lanzarote es un pequeño paraiso inviolado para perderse.